Un corazón libre de heridas es aquel que libra las heridas

persona altamente sensible
13 noviembre 2023 MTRO. CARLOS H. DE LA PEÑA

Cuántas veces no hemos escuchado frases como “eres demasiado sensible, no aguantas nada, pareces de cristal”, haciendo generalmente alusión a que la persona tiene una alta sensibilidad.

Hay quienes opinan que las PAS (Personas con Alta Sensibilidad) son fruto de una determinada formación y/o educación durante la niñez o adolescencia; que en ocasiones se pudiese combinar con ciertos hechos, traumas o circunstancias que el infante percibió (reales o no) y que los mismos ayudaron a que se desarrollara esta sensibilidad.

Según D. Daniels y R. Plomin en investigaciones realizadas en gemelos idénticos pero educados por separado, llegaron a la conclusión de que la sensibilidad es heredada.

Ya sea heredada o que durante nuestra vida la hubiésemos desarrollado, es muy conveniente conocer cuáles son aquellas características que nos hacen sentir en ocasiones muy distintos a los demás y sobre todo también saber qué áreas de nuestras vidas podemos mejorar.

La Doctora e investigadora Elaine N. Aron nos describe en un cuestionario, cuáles pueden ser las características de una PAS. Algunas de las que considero de mayor importancia son las siguientes:

  • Tener la sensación de ser consciente de cosas muy sutiles a nuestro entorno.
  • Esforzarse por no cometer errores.
  • Ser particularmente sensible a los efectos de la cafeína.
  • Asustarse con mayor facilidad.
  • Conmoverse ante las artes, la música, buenas esencias, sabores y sonidos.
  • Necesidad de retirarse a un lugar apartado en días ajetreados.
  • Agobiarse cuando se tienen muchas cosas que hacer en poco tiempo.
  • Tratar de evitarse situaciones perturbadoras o abrumadoras.
  • De niño (a) haber sido visto como una persona tímida.
  • Verse afectado ante el comportamiento de los demás.
  • Saber cómo hacer sentir mejor a los demás.

Las personas altamente sensibles generalmente utilizan más la parte derecha del cerebro, por lo que tienden a desarrollarse de una mejor manera en las áreas relacionadas con las humanidades. Suelen ser mejores artistas, pintores, consultores, coaches, médicos, abogados, terapeutas, psicólogos, chefs, filósofos, músicos, investigadores, etc.

Aunque el ser una persona altamente sensible tiene muchas ventajas comenzando por esa “percepción sutil de las cosas, o esa intuición”, también es importante conocer cuáles situaciones tenemos que aprender a manejar, ya que nos pudieran arrancar nuestra estabilidad y dejarnos generalmente más lastimados o heridos comparados con personas cuya sensibilidad no es alta.

En primera instancia, es conveniente distinguir entre una alta sensibilidad y otra situación diversa como pudiese ser una depresión o ansiedad causada por algún trauma o herida durante las primeras etapas de la vida. Aunque sí es correcto en términos generales que una PAS pueda desarrollar una mayor tendencia a los miedos, angustias, ansiedades y depresiones.

Una vez descartado o atendido correctamente el punto anterior, es fundamental el cuidado que se deben tener para consigo mismo, o en su caso, si un hijo (a) es una PAS. Conocer los propios límites y tolerancias tanto internas (cafeína) como externas (lugares o grupos de personas que alteran), son formas de cómo podemos mejorar tanto nuestra salud física como mental; ya que generalmente los miedos, las angustias, las ansiedades y el cortisol están relacionados con la hipertensión a mediano y largo plazo.

Las PAS son generalmente personas con sentimientos y emociones más “a flor de piel”, por lo que no se trata de ocultar o reprimir nuestras emociones, sino de validarlas, concientizarlas, procesarlas y madurarlas. En ocasiones no son fáciles de contener, dándonos cuenta que a veces las formas en cómo reaccionamos ante determinadas situaciones negativas, no corresponden a la edad que hoy tenemos, sino a un niño o adolescente de 15 o 16 años.

El saberse una persona altamente sensible no es nunca un defecto, por el contrario, es un don que según la Dra. Aron, de un 15 a un 20% de la población lo posee. Las oportunidades de poder destacar en cualquiera de las actividades antes mencionadas, sabiendo cómo cuidarse y siendo consciente de lo que hay que trabajar, puede hacer una gran diferencia entre quienes han encontrado un verdadero y real sentido a su vida. 

 

Por: Mtro. Carlos H. De la Peña, Red de Atención Psicológica I Marca Familia


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