Un corazón libre de heridas es aquel que libra las heridas

Aceptacion personal plena
26 septiembre 2023 Mtro. Carlos H. De la Peña

En más de una ocasión todos hemos escuchado o incluso hemos comentado que tal o cual persona “no se acepta o que debería aceptar por lo que está pasando, o que cómo es posible que nunca haya aceptado tal o cual disposición en su vida,” a veces incluyéndonos a nosotros mismos.

De una manera superficial, parecería fácil o por lo menos no tan difícil el aceptar cualquier situación por la que todos pasamos por algún momento en nuestras vidas.

Son varios los puntos que conllevan el trabajar en una aceptación:

Primero; es saber que aceptación no es lo mismo que resignación. Cuando una persona se resigna generalmente es difícil que existan más ánimos de lucha y de cambios en su vida; antes bien el aceptar siempre implica una cierta disposición de querer o poder cambiar “algo” en nosotros mismos que tarde o temprano repercutirá también en nuestro ámbito tanto familiar como social.

Segundo punto e igual en importancia que el primero, es hacer conciencia desde donde estamos partiendo; es decir, trabajar desde lo que somos y tenemos. Todos contamos con muchas cualidades, pero también con algunas áreas de oportunidad para avanzar. Ser conscientes de nuestra realidad es una muestra de madurez; la cual además implica el saber ser lo suficientemente flexibles y adaptables a nuestras situaciones cotidianas.

Tercer punto. Aprender a amarnos a nosotros mismos. Dicen que para poder amar a los demás, primero hay que aprender a amarse a uno mismo. Aprender a ser más bondadosos, compresivos, tolerantes, pacientes con nosotros mismos nos ayudará para una mejor aceptación propia y de los demás. Cuántas veces somos nosotros los primeros en auto regañarnos o auto castigarnos de una manera que no lo haríamos con ninguna persona cercana que amamos. Así como no es bueno confundir la aceptación con la resignación, tampoco es bueno confundir el amarse a uno mismo, con el egoísmo o el narcicismo. Cuando una persona se ama a sí misma, se acepta, y quien se ama y se acepta, se da a los demás. (situación muy distinta a la persona egoísta o narcisista).

Cuarto punto. Buscar un porqué y un para qué en nuestras vidas. Cada uno de nosotros tenemos algo que aportar en la vida de los demás; somos seres únicos e irrepetibles y el ir también poco a poco trabajando nuestra propia individualidad, nuestra propia identidad, nos ayudará igualmente a darle una mayor aceptación y significación a nuestra vida.

Quinto punto. Existen ciertas ocasiones en donde la persona no es que “no quiera” sino que no puede trabajar en su aceptación. Las causas pueden ser diversas; desde alguna fuerte herida transcurrida en la infancia, hasta diversos traumas reconocidos o no durante la adolescencia o madurez, incluyendo duelos no sanados entre muchas otras causas. El saber reconocer estas situaciones y pedir la ayuda necesaria es fundamental para poder trabajar en una mejor estabilidad emocional.

 

Por: Mtro. Carlos H. De la Peña, Red de Atención Psicológica I Marca Familia


Volver

WhatsApp